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CUARTA COMPAÑIA DE BOMBEROS

CONDUCTAS BOMBERILES

LA INSTITUCION / LA JUNTA NACIONAL /LOS CUERPOS / LAS COMPAÑIAS / CONDUCTAS DEL VOLUNTARIO / ASISTENCIA Y PARTICIPACION / DISCIPLINA/UNIFORMES / RELACIONES CON LA COMUNIDAD

 Material tomado del curso normalizado "CONDUCTAS BOMBERILES".  Curso destinado a facilitar la integración de los nuevos Voluntarios a la Institución.  Por su naturaleza, creemos que es interesante para todos aquellos que quieran saber más sobre la organización y los principios que nos guían en nuestra acción.

 Objetivos

 Participar adecuadamente en las actividades de su Compañía y Cuerpo.

 Cumplir con las normas básicas de disciplina y protocolo bomberiles.

 Conducirse correctamente como Bombero en sus eventuales contactos con la comunidad.

 La Institución Bomberil

 El mundo actual plantea a los Bomberos chilenos nuevos y grandes desafíos.  Nuevas formas de energía, ciudades más grandes y complejas, vehículos que se desplazan a enormes velocidades e industrias que manejan materiales peligrosos, se vienen a sumar a los trastornos con que nos golpea periódicamente la naturaleza.

En cierto que para enfrentar estos desafíos debemos dar gran importancia al estudio técnico.

Sin embargo, sería un grave error pensar que basta con el estudio técnico para garantizar nuestro futuro.  Por el contrario, si queremos perdurar, tendremos que ser fieles a aquellos principios y valores que han ganado para la Institución bomberil chilena el respeto y la admiración no sólo de sus conciudadanos, sino también de los hermanos Bomberos Voluntarios del mundo entero.

Por lo anterior, el Voluntario que se incorpora a nuestras filas debe conocer la organización de los Bomberos chilenos para integrarse a ella en forma rápida y disciplinada.

Así, sabrá del orgullo de ser parte de una Institución que concilia un pasado glorioso con los desafíos del futuro, y que ha sabido modernizarse sin prisas oportunistas, manteniendo su fidelidad a los principios de los fundadores.

 Situación Legal

 Los Bomberos nacen en Valparaíso, en 1851 y desde allí se fueron extendiendo por todo el país.  Desde su fundación han sido asociaciones voluntarias privadas, que han asumido la misión de salvar vidas y bienes de la amenaza de siniestros.  Aunque su motivación inicial fue el combate de incendios, su espíritu de servicio los ha llevado a entregarse con el mismo sacrificio en inundaciones, terremotos, accidentes de vehículos y desastres industriales.

Desde el punto de vista legal, son "corporaciones privadas", cuyos Estatutos son aprobados por el Ministerio -de Justicia.  En 1990, una disposición legal de gran trascendencia, la Ley NO 18.959, reconoció el carácter especial de la Institución bomberil, al declarar que sus fines, naturaleza y organización jerárquica y disciplinada, tendrán prioridad sobre las disposiciones generales que se aplican a las otras corporaciones.

De este modo, el legislador ha expresado la libertad y autonomía que le habían respetado invariablemente las autoridades públicas a través de toda su historia.

 Como integrantes de una asociación libre y voluntariamente organizada, es deber nuestro mantener siempre una conducta que haga posible que esta hermosa tradición subsista.  Sólo así nadie pensará jamás que es necesario dar, desde afuera, normas o estructuras a nuestra Institución.

La Junta Nacíonal

 Un paso realmente significativo fue la fundación, en el año 1970, de la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos de Chile, por iniciativa del Superintendente del Cuerpo de Bomberos de Santiago, D. Guillermo Morales Beltramí, fallecido en 1985.  La Junta Nacional es también una corporación privada, de la cual forman parte todos los Cuerpos de Bomberos del país.  A ella le ha correspondido asumir la representación institucional ante las autoridades públicas de nivel nacional, procurando obtener apoyo y mayores recursos para nuestra acción.

Cabe señalar que los fondos que el Gobierno central asigna a los Bomberos son puestos a disposición de la Superintendencia de Valores y Seguros del Ministerio de Hacienda, quien los entrega directamente a los Cuerpos o, en el caso de importaciones, a los proveedores extranjeros.  Para ello, la Superintendencia se basa en proposiciones que hace la Junta Nacional de acuerdo con las resoluciones de su Asamblea Nacional.

Al crearse la Junta, se fijó una meta que en ese instante parecía muy ambiciosa: lograr la renovación y modernización del material mayor y menor en todo el país.

 A partir de 1987, la Junta Nacional se ha propuesto un objetivo adicional: lograr un incremento en el nivel de capacitación de los Bomberos de todo el país, para lo cual creó, el 1º de junio de 1988, la ACADEMIA NACIONAL DE BOMBEROS.

DIRECTORIO NACIONAL

 Existe un DIRECTORIO NACIONAL, compuesto por el PRESIDENTE, dos VICEPRESIDENTES, el SECRETARIO, el TESORERO y seis DIRECTORES.  Este Directorio puede, además, designar Prosecretario, Protesorero, Asesor Jurídico y Relacionador Público.

 CONSEJO REGIONAL

 Cada una de las Regiones del país cuenta con un CONSEJO REGIONAL.  En este nivel existen dos órganos:

 La ASAMBLEA REGIONAL, integrada por todos los Superintendentes de los Cuerpos de Bomberos de la Región.

El DIRECTORIO REGIONAL, que es presidido por el Superintendente del Cuerpo de Bomberos de la capital de la Región, con el título de PRESIDENTE REGIONAL.  La Asamblea Regional designa, además, a los Vicepresidentes Regionales.

 En algunas regiones funcionan también CONSEJOS PROVINCIALES.

 ASAMBLEA NACIONAL

 Existe un órgano máximo de la Junta, que es la ASAMBLEA NACIONAL ' Ella está integrada por el Directorio Nacional y los Presidentes y primeros Vicepresidentes de todos los Consejos Regionales.  Es esta Asamblea la que elige, cada dos años, al Directorio Nacional.

El aniversario de la Junta Nacional se celebra el día 30 de junio, coincidiendo con la fecha de fundación del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso y con el "DIA DEL BOMBERO", que está fijado por la Ley NO 14.866, del 27 de junio de 1962.

 Los Cuerpos

 EL CUERPO DE BOMBEROS es, como su nombre lo indica, la estructura viva en la cual todos sus órganos, aunque diferentes, son necesarios para cumplir sus finalidades.  Un Cuerpo puede atender una o más Comunas del país, y pueden estar integrados por una o más Compañías.

Aunque cada uno de ellos tienen sus propios Estatutos y Reglamentos, existen, sin embargo, ciertas características comunes, que es necesario comprender y valorar:

 DEMOCRACIA

 Son DEMOCRATICOS: Todos los cargos directivos de un Cuerpo de Bomberos tienen su origen en votaciones de los Voluntarios que lo integran.

 JERARQUIA

Son JERARQUIZADOS: Para poder cumplir eficienmente con las duras exigencias del servicio en siniestros, deben existir una sólida disciplina y respeto hacia las autoridades.

 DOS LINEAS DE MANDO

 Tienen DOS LINEAS DE MANDO simultáneas.  Por un lado, la autoridad máxima del Cuerpo es su SUPERINTENDENTE, a quien corresponde dirigir y administrar todas las acciones institucionales no vinculadas directamente a los siniestros.  Sin embargo, cuando se produce una alarma, los Voluntarios quedan automáticamente bajo el mando del COMANDANTE, quien dispone así de todos los recursos necesarios para enfrentar la emergencia.  Por lo anterior, es posible diferenciar un mando ADMINISTRATIVO y un mando OPERATIVO.

Una larga experiencia ha probado que esta organización, tan diferente a la de cualquiera otra institución, da una gran eficiencia al servicio bomberil.

El organismo superior que dirige y organiza la acción del Cuerpo de Bomberos es su DIRECTORIO.  De acuerdo a los Estatutos de cada Cuerpo, pueden estar constituidos de diferente manera.  Usualmente forman parte del Directorio:

 ·      Los OFICIALES GENERALES, tales como el Superintendente, Vicesuperintendente, Secretario General, Tesorero General y Comandante.

 ·      Los DIRECTORES HONORARIOS, que tienen esta calidad en forma permanente, concedida por méritos personales destacados al servicio de la Institución.

 ·         Los DIRECTORES DE COMPAÑIAS.

  CONSEJO SUPERIOR DE DISCIPLINA

 Siendo la disciplina una virtud fundamental del servicio bomberil, existe en los Cuerpos un órgano, llamado usualmente CONSEJO SUPERIOR DE DISCIPLINA, que es un tribunal superior que puede juzgar a quienes hayan actuado incorrectamente y aplicarles sanciones.  Ellas pueden ir desde una amonestación, para faltas leves, hasta la separación (que usualmente significa estar alejado unos seis meses del Cuerpo, pudiéndose reincorporar sólo si su Compañía lo acepta) y la expulsión definitiva.

 SUPERINTENDENTE

 El SUPERINTENDENTE es la autoridad máxima del Cuerpo y su representante legal.  A él le corresponden las relaciones con las autoridades bomberiles regionales y nacionales, así como con la comunidad, y es responsable de la dirección general y el desarrollo material y financiero de su Cuerpo.

 COMANDANTE 

El servicio operativo, es decir, la acción bomberil en siniestros, está a cargo del COMANDANTE.  En su ausencia asume el mando el Oficial de más alto rango, y si no lo hay, el Voluntario más antiguo.  En efecto, los siniestros no esperan, y por lo tanto, cualquier Voluntario puede encontrarse, en un momento dado, en la delicada situación de tener que asumir las decisiones de las cuales dependen las vidas y los bienes de otras personas.

Tanto la Superintendencia como la Comandancia pueden tener organismos y cargos adicionales, que colaboran en su acción, los que varían de un Cuerpo a otro.

 LAS COMPAÑIAS

 En la COMPAÑIA se fundamenta la vida del Cuerpo.  En ella se cumple el trabajo bomberil codo a codo, sobre la base de leal compañerismo, espíritu de superación, disciplina y sacrificio.

 DIRECTOR  / CAPITAN

 La Compañía repite el esquema de dos líneas de mando que tiene el Cuerpo.  En efecto, su autoridad máxima es el DIRECTOR, quien dirige su desarrollo y asume su representación ante el resto de la Institución, integrando, por ejemplo, el Directorio General del Cuerpo.  Sin embargo, en todo lo relacionado con el servicio operativo el jefe es el CAPITAN.

En la línea administrativa existen, como es usual en toda organización, los cargos de SECRETARIO, y TESORERO.  En la línea operativo, en cambio, tenemos los TENIENTES.  Estos cargos son elegidos anualmente, en votación democrática, por los Voluntarios de la Compañía.  El Capitán puede usualmente designar AYUDANTES, quienes le colaboran en sus funciones.

 CONSEJO DE DISCIPLINA

 También en la Compañía hay un órgano encargado de velar por el cumplimiento de las normas de conducta de los Voluntarios, y que puede sancionar a quienes obren incorrectamente: el CONSEJO DE DISCIPLINA.

 Conductas del Voluntario

 No se puede ser Bombero sólo en los incendios.  Nuestros principios y valores deben estar también presentes en las acciones cotidianas que realizamos en la Compañía y en el Cuerpo, y extenderse a nuestras relaciones con la comunidad a la que pertenecemos.

En efecto, es frecuente que se llame a los Bomberos "Caballeros del Fuego".  Hay en ello algo más que un reconocimiento al valor, entereza y serenidad con que se enfrentan los riesgos del siniestro.  Es también un compromiso de mantener, siempre y en todo lugar, una actitud digna, educada y cortés, que sea un vivo ejemplo de conducta.

En esta sección veremos algunos aspectos de la conducta que se espera de un Voluntario.  Hay otros, en cambio, que se aprenderán mejor del ejemplo de los Bomberos más antiguos, quienes nos pueden entregar valiosas experiencias en los ideales institucionales.

 Asistencia y Participación

 Es cierto que a Bomberos se ingresa voluntariamente. Sin embargo, esto no significa que el servicio a la comunidad sea algo que se puede dar o no dar, según nos parezca cada día.

Quien se hace Bombero se compromete a estar siempre disponible para servir a los demás, pese a los sacrificios que esto demanda.

 Por eso, la asistencia a los llamados y a las actividades de la Compañía y el Cuerpo es una primera y vital obligación de todo Voluntario, por lo cual en todas ellas se pasa LISTA.

Normalmente, los reglamentos internos disponen que los Voluntarios deben alcanzar un determinado porcentaje de asistencia anual para poder continuar como Bomberos.

Lo anterior no significa desconocer que, en las condiciones actuales, es muchas veces difícil hacerse presente en todas las oportunidades.  Los Voluntarios deberán comunicar las situaciones particulares que los afecten a sus superiores, quienes los orientarán sobre la forma más adecuada de cumplir con el Cuerpo, pese a los compromisos laborales o de estudio.

 LISTAS DE ABONO

 Para ello, es importante considerar la existencia de LISTAS DE ABONO, que pueden concederse no sólo por participar en algunos tipos de llamados, sino también por cumplir otras actividades institucionales, tales como guardias, trabajos en Departamentos Técnicos, etc.  Para esto, dichas actividades deben haber sido autorizadas previamente, asumiendo el Voluntario el compromiso concreto de realizarlas en determinados días y horas, todo ello bajo riguroso control.

Es igualmente importante cumplir con las obligaciones económicas (como puede ser el caso de cuotas de la Compañía), y participar con dedicación y entusiasmo en las actividades que puedan programarse para RECAUDAR FONDOS.

Existen, por lo común, en los Cuerpos y Compañías algunas FECHAS ESPECIALES en las que es muy significativa la participación de los Voluntarios: aniversarios, elecciones, competencias, romerías a cementerios, etc.

 Disciplina

 Como ya lo hemos señalado; el duro trabajo en siniestros hace imprescindible que se actúe con la máxima disciplina.  Al estudiar los procedimientos tácticos con que se enfrenta una emergencia, se comprueba que se requiere trabajar en equipo, y eso significa que nadie puede actuar por propia iniciativa: con ello pondría en peligro no sólo el éxito de la tarea, sino incluso las vidas de sus compañeros.

Para que esta disciplina sea parte de nuestra forma normal de conducirnos, debe ser permanente, y no sólo durante los incendios.  Por eso, la Institución Bomberil es esencialmente jerárquica, lo que se expresa en muchas formas.

 En primer lugar, en el modo en que se recibe y saluda a los superiores.  Usualmente, se dispone que los Voluntarios deben ponerse de pie cuando ingresa al recinto en que se encuentran alguna autoridad bomberil: los miembros de¡ Directorio de¡ Cuerpo o los Oficiales de la Compañía.

Al dirigirnos a un superior, se antepone a su designación la palabra "Mi": "Mi Superintendente", "Mi Director", "Mi Capitán".  La palabra "mi" significa que reconocemos en esa persona un rango que nos pone bajo su mando.  No es correcto, por lo tanto, usarla cuando nos dirigimos a otro Voluntario de rango igual o inferior al nuestro.

Lo anterior no significa asumir actitudes graves y formales, que impidan la alegría de compartir sanamente la vida bomberil.  Se trata solamente de "saber ubicarse".  Cuando se está en actos institucionales oficiales, se evitará el tuteo y se designará a los Voluntarios por su rango y no por su nombre.  Al ingresar una autoridad a cualquier recinto bomberil, debe suponerse que lo hace de modo oficial, y en consecuencia se lo saludará de pie.  Ante personas ajenas a Bomberos, se deberá ser igualmente cuidadoso.  La familiaridad y confianza, tan propias de la amistad que debe darse entre Bomberos, se reservarán para las oportunidades y lugares que correspondan.

Dentro de la DISCIPLINA podemos referirnos también a otros dos aspectos que deben marcar la conducta de Voluntario.

 LEALTAD

 La LEALTAD es uno de esos aspectos.  En efecto, la disciplina es algo más que saludar formalmente a un superior, o acatar sus órdenes mecánicamente.  Por el contrario, debe ser un esfuerzo real y sincero por ser "uno más en el equipo", lo que significa que procuraremos sinceramente cumplir del mejor modo posible.  Más aún: no se trata de una actitud servil, que nos impida pensar por cuenta propia o prohiba discrepar.  Por el contrario, las sugerencias planteadas en forma oportuna, respetuosa y constructiva serán. usualmente bien recibidas.  Y si llega el momento en que encontremos algo que criticar, lo haremos tal como lo hacen los amigos y los hombres de honor: cara a cara, con respeto, sin ofensas, exponiendo con tranquilidad las ideas propias y siempre dispuestos a reconocer que era uno mismo el equivocado.

 Antes de sugerir o de criticar, hay que preguntarse: 

¿Es el momento apropiado?  Puede que las circunstancias no sean adecuadas para tratar el asunto con la calma requerida.

·      ¿Es el lugar conveniente?  Un pasillo o el casino pueden ser malos lugares para conversar serenamente un tema delicado.

·      ¿Están presentes las personas necesarias?  Puede que haya demasiada gente para conversar con reserva y discreción, pero también es malo tener que referirse a personas ausentes.

·      ¿Cúal es el mensaje positivo que voy a entregar?  Porque es fácil criticar, "ser general después de la batalla" o dar ideas obvias para que las realicen los demás.  Póngase "en el lugar del otro", y vea lo que usted puede hacer en relación a su sugerencia o crítica.

 CORTESIA

Otro aspecto que podemos vincular a la DISCIPLINA es la CORTESIA.  Si un Voluntario ha de merecer que se le llame "Caballero del Fuego", deberá cuidar que su trato sea siempre educado y digno, especialmente ante la comunidad.  Un lenguaje correcto, sin "garabatos", modales comedidos y adecuada presentación personal harán que nos podamos enorgullecer no sólo de la eficiencia profesional, sino también de la calidad humana de nuestros Bomberos.

Es muy grato, por ejemplo, que los Voluntarios se pongan de pie cuando ingresa una dama, que demuestren respeto a los mayores o que sepan conducirse correctamente en una fiesta.  Así, nuestra conducta engrandecerá a la Institución. 

TRADICION 

Un aspecto adicional de la DISCIPLINA es la forma en que los Voluntarios respetan y cumplen las TRADICIONES de su Cuerpo y Compañía.  El orden con que se realizan las sesiones de la Compañía, la veneración a las reliquias de los mártires y a los emblemas institucionales, las muestras de afecto y distinción a los Bomberos más antiguos o los lugares del Cuartel de acceso restringido, son costumbres que, si existen, deben preservarse cuidadosamente.  Sólo quienes saben mantener las tradiciones positivas, tienen derecho a plantear innovaciones en aquello que los tiempos requieren.

 PROTOCCOLO 

También se vincula a la disciplina el cumplimiento de las normas de PROTOCOLO que se aplican en ceremonias y actos bomberiles.  Sin embargo, conviene recordar que la CORTESIA hace conveniente que, si se produce un error en este sentido, y sabemos que no hay en él ánimo evidente de perjudicarnos, procuremos obviar la situación para hacerla presente con ánimo constructivo y ecuánime en el lugar y momento oportunos.

 Uniformes

 De especial importancia es el debido uso de los Uniformes institucionales.  Al respecto, hay en cada Cuerpo y Compañía disposiciones que los Voluntarios deben conocer y respetar.

En general, pueden distinguirse dos tipos de uniformes:

 UNIFORME DE TRABAJO 

El UNIFORME DE TRABAJO lo utilizamos durante los actos de servicio.  Usualmente se compone de casco, cotona, pantalón de tela resistente, botas y toalla.  Debe recordarse que se trata de un equipo de protección y, por lo tanto un Bombero no debería participar en un llamado sin él.  Deberá procurarse, además, que esté compuesto por elementos técnicamente apropiados, incluso en cuanto a sus colores.  Cuando debemos utilizar este uniforme en presentaciones, tales como ejercicios o demostraciones públicas, es usual que el pantalón sea de color blanco.

 UNIFORME DE DESFILE 

El UNIFORME DE DESFILE mantiene vivas las tradiciones institucionales, con sus cascos y cotonas de diversos diseños y colores.  En algunos casos, hay dos alternativas: pantalón blanco o pantalón negro, reservándose este último para ocasiones de especial significación.

En las citaciones de la Compañía o el Cuerpo se indicará qué uniforme debe usarse, lo que es imprescindible cumplir rigurosamente.

Algunas sugerencias adicionales sobre el Uniforme son las siguientes: 

·      Los Uniformes sólo pueden usarse en servicios o actos institucionales dentro de su Cuerpo.  Ningún Voluntario puede vestirlo en otras circunstancias si no está expresamente autorizado para ello. 

·      Una vez terminado el servicio o acto, el Voluntario debe cambiarse de ropa tan pronto como sea posible.  Mientras siga con uniforme, debe ser extremadamente cuidadoso en su conducta y comportamiento, porque ella compromete a la Institución como un todo. ¿Qué imagen se puede formar la comunidad sobre el respeto que le tenemos a nuestro uniforme, si nos ve ingresando así vestidos a una cervecería, consumiendo helados en la calle o en otras actitudes similares?

 UNIFORME Todo o nada

 El Uniforme se usa completo y correcto o no se usa.  No es adecuado que en público nos desabrochemos la cotona, nos quitemos el casco o coloquemos los guantes en el cinturón.

Los premios, condecoraciones y distintivos se exhiben en el Uniforme sólo del modo prescrito por el Cuerpo.  Nadie puede agregar nada a su Uniforme si para ello no ha sido autorizado por una resolución general o particular.  En todo caso, es recomendable ser sobrios en su uso.  Por ejemplo, en el caso de las medallas por años de servicio, bastaría con lucir la última.

Relaciones con la Comunidad

 La representación de¡ Cuerpo le corresponde legalmente a su Superintendente, quien es así su voz autorizada.  En algunos casos, y con el objeto de mejorar sus contactos con la comunidad, existe el cargo de Relacionador Público, el que se encarga de difundir a los medios de comunicación, autoridades y otras instituciones, información sobre las actividades bomberiles, con el propósito de que exista una "buena imagen de los Bomberos". ¿Significa esto que al resto de los Voluntarios no les toca ninguna responsabilidad en la creación y mantención de esta "imagen"?

Es cierto que los Voluntarios no pueden asumir la representación del Cuerpo sin previa y expresa autorización de su superioridad.  En un acto de servicio, el único que puede hacer declaraciones a los periodistas es el Comandante, a menos que él delegue esta función en alguien expresamente.

 Sin embargo, la imagen bomberil es una permanente responsabilidad de cada uno de sus miembros, y la conducta privada de un Voluntario debe ser siempre tan correcta cómo para que la Institución no tenga que avergonzarse de contarlo en sus filas, y por el contrario, pueda enorgullecerse de él.

Por ejemplo, los Voluntarios que asisten a un llamado y no estén realizando una misión específica, deben recordar que la comunidad los mira.  En consecuencia, deben mantener orden, compostura y seriedad, y en lo posible permanecer en el carro u otro lugar apropiado, atentos a las órdenes de sus oficiales.

 

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DACOTIN

dacofret@latinmail.com